Actualizado en septiembre de 2026.
Durante milenios, la astrología fue una técnica precisa: dignidades, secta, regencias y cronocratores. En el siglo XVIII, para llenar columnas de periódico, bastó reducirla al signo solar: doce frases genéricas, ciertas para nadie.
El problema no es la astrología: es la versión recortada que nos vendieron después. Y ese recorte se hereda; hoy hay escuelas que enseñan la astrología contaminada como si fuera la original, y el error pasa de profesor a alumno sin que nadie consulte las fuentes. AstroCronos existe para recuperar el método completo, el que usaban los astrólogos de la antigüedad antes de que el cielo se convirtiera en un eslogan.